sábado, 23 de mayo de 2009

El cantar del Mio Cid

Supongo que debo hacer algun comentario más extenso sobre esta obra, que es la primera extensa en lengua romance de la península ibérica.

Lo cierto es que me ha gustado mucho, quiero decir que me lo he pasado muy bien leyéndola... en parte porque la he leído casi toda en voz alta y luego se me quedaban las ganas de hablar en verso... y nos reíamos mucho en casa. Me he leido la versión modernizada escrita por Timoteo Riaño Rodríguez y Mª Carmen Gutierrez Aja, para el proyecto Aula abierta. Les doy las gracias.

El manuscrito qe se conserva es del siglo XIV, pero se sabe que fue escrita en el siglo XII y que proviene de la tradicional oral. Esta pensada para ensalzar la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, que es un héroe burgalés, que tenia fama de honrado y de valiente. Hay que ponerse un poco en el ambiente de la epoca, porque nacio en el siglo XI cuando la peninsula estaba dividia en pequeños reinos, entre musulmanes y cristianos... y todo el mundo se peleaba por la tierra.

Hay una parte que yo ya conocia, porque antes iba a Burgos todos los veranos... y tengo un cofre del Cid...

Estratagema de las arcas para remediar la pobreza




Los guadamecís bermejos y los clavos bien dorados.


Por Raquel y Vidas vayáisme privado:


Cuando en Burgos me vedaron la compra y el rey me ha airado, 90

No puedo traer el haber, pues mucho es pesado;


Se lo empeñaré por lo que fuere aguisado;


De noche lo lleven, que no lo vean cristianos


Véalo el Criador con todos los sus santos;


Yo más no puedo y a la fuerza lo hago.


Así lees cosas que no entiendes, por un lado que luchaba contra los reinos musulmanes de Levante, pero por otro lado que entre sus guerreros había musulmanes... y que lo respetaban y lo llamaban "sidi" que significa "señor" o "don".

El cantar no hace un tratamiento historico de los hechos, porque aunque la primera parte habla del seguno destierro del Cid (cuando se va a Valencia), la escena de la jura de santa Gadea nunca se produjo.

En santa Gadea de Burgos,
do juran los hijosdalgo,
allí le toma la jura
el Cid al rey castellano.

Las juras eran tan fuertes
que al buen rey ponen espanto;
sobre un cerrojo de hierro
y una ballesta de palo:

—Villanos mátente, Alfonso,
villanos, que no hidalgos,
de las Asturias de Oviedo,
que no sean Castellanos;
mátente con aguijadas,
no con lanzas ni con dardos;
con cuchillos cachicuernos,
no con puñales dorados;
abarcas traigan calzadas,
que no zapatos con lazo;
capas traigan aguaderas,
no de contray ni frisado;
con camisones de estopa,
no de holanda ni labrados;
vengan cabalgando en burras,
que no en mulas ni en caballos;
frenos traigan de cordel,
que no cueros fogueados.
Mátente por las aradas,
que no en villas ni en poblado;
sáquente el corazón vivo
por el siniestro costado;
si no dijeres la verdad
de lo que eres preguntando,
si fuiste ni consentiste
en la muerte de tu hermano.—

Jurado había el rey
que en tal nunca se ha hallado,
pero allí hablara el rey
malamente y enojado:

—Muy mal me conjuras, Cid,
Cid, muy mal me has conjurado;
mas hoy me tomas la jura,
luego besarme has la mano.

—Por besar mano de rey
no me tengo por honrado,
porque la besó mi padre
me tengo por afrentado.

—Vete de mis tierras, Cid,
mal caballero probado,
y no vengas más a ellas
desde este día en un año.

—Pláceme, dijo el buen Cid,
pláceme, dijo, de grado,
tú me destierras por uno,
yo me destierro por cuatro.—

Ya se parte el buen Cid,
sin al rey besar la mano,
con trescientos caballeros,
todos eran hijosdalgo,
todos son hombres mancebos,
ninguno no había cano;
todos llevan lanza en puño
y el hierro acicalado,
y llevan sendas adargas,
con borlas de colorado;
mas no le faltó al buen Cid
adonde asentar su campo.


En la segunda y tercera parte hablan de la boda de sus hijas, Dona Elvira y Doña Sol, y de como son humulladas por sus maridos... y el Cid debe "lavar" su honor. Sus hijas de verdad se llamaban Cristina y María, y es verdad que se casaron con dos nobles de Aragon y Barcelona, respetivamente, pero no parece que las tratarn mal. Lo que sucede es que para mitificar la figura del Cid era necesario hacer ver que aunque él no era noble tenia tanta dignidad o más que los aristocratas... que esa era en realidad la parte que le gustaba a la gente en esa epoca.

Este poema tiene 3.735 versos y ninguna estrofa. Como siempre en internet podeís aprender lo que dicen los expertos sobre la composición, la metrica y la rima... os dejo el enlace a la wikipedia.

Para leerlo entero Cervantes virtual

1 comentarios:

Laura dijo...

¡Vaya! ¡Cada vez que entro aqui hay como 5 entradas nuevas! Jajaja
Por eso entre otras cosas tienes un premio esperandote en mi blog :) uno bien fresquito... jeje

Muchos besos